Reposo Hallé En Cristo
Vencido por mi culpa, sentí desilusión
Mi vida atribulada, muy triste el corazón;
Sabiendo bien que todo iría de mal en peor
Mi alma compungida lloraba de dolor.
Muy triste por el mundo mis cuitas lamenté,
Hasta que en Jesucristo socorro encontré;
La carga onerosa por gracia me quitó
Y en ese mismo instante de gozo me llenó.
En vano busqué ayuda de fuerza mundanal,
La lucha fue más cruda, más grave fue mi mal.
¡Qué carga tan gravosa, ya era mi vivir!
Mi senda era torturosa y mucho mi sufrir.
Por mí el santo Cordero en tosca cruz
murió, Mis infracciones todas amante
canceló; La sangre derramada es fuente
de perdón A todo aquel que cree de todo corazón.
Del fardo del pecado, congojas y
dolor, Serás emancipado si vienes al Señor.
¡Bendito sea mi Cristo! Mis
culpas El llevó, Aún late en mi pecho la paz que me otorgó.